miércoles, 28 de marzo de 2018

AL PUNTO G


Las mujeres no elegimos nuestro origen pero podemos ser dueñas de nuestro destino. Nacemos para ser esposas y esclavas pero vivimos para demostrar lo contrario: que somos amantes, empresarias, espías, asesinas, guerreras, líderes, doctoras, abogadas, escorts, artistas del engaño. 

domingo, 25 de marzo de 2018

DIARIO EROTICO




Hoteles, muchas camas prestadas; casas muy hermosas, lujosas, y que decir de los sitios que no creí pisar, como un reclusorio lleno de hombres con miles de historias. He pasado por muchas pieles, algunas crueles, duras, sin sentido, otras más afortunadas. Fueron caricias que no eran para mi, las fantasías que alguien tenía pendientes. 

¿Cómo se condena a alguien sin conocer su historia previa?

Soy como cualquier otra chica, solo que decidí vender mi cuerpo durante mil noches para salir de los problemas que me dejaron las malas decisiones. Detrás de las aventuras sexuales surgen dos retos: no involucrar el corazón y no perder el alma. 


Todo secreto lleva finalmente a una confesión, las páginas de esta novela son como las sábanas de un hotel de paso: ocultan el erotismo que muchos callan, pero que todos desean. 


“El límite es tu imaginación”

lunes, 5 de marzo de 2018

SQUIRT

¿Qué es el squirt?

Existen dos tipos de eyaculación femenina existen: la que pasa desapercibida y la expulsión en grandes cantidades de líquido eyaculatorio, es decir, el squirting.

El fenómeno de eyaculación en squirt depende de las glándulas de Skene, que son las encargadas de expulsar el líquido generado en el punto G.

El tamaño de las glándulas varía en función de cada persona, lo que explica por qué no todas las mujeres pueden eyacular en squirt. 

Este líquido no es orina. Física y químicamente difiere de las características urinarias y su salida a través de la uretra descartan la posibilidad inicial de que sea simplemente lubricación vaginal.

La eyaculación femenina acontece justo cuando sucede el orgasmo, sobre todo en las mujeres conocedoras de las técnicas de estimulación del punto G.



¿Quieres experimentarlo?

Lo más importante es hacerlo con calma y seguir los siguientes pasos para llegar al squirt.



1. Relaja tu mente

2. Conciencia erótica. Debemos estar consientes de lo que estamos sintiendo y saber expresarle a nuestra pareja las sensaciones que vamos teniendo. 



3. Excitación. El cuerpo debe estar en su punto, cachondea con tu pareja, no vayan directo a la penetración. Prolongar ese momento ayuda a tener mejores orgasmos e incluso poder lograr tener un squirt. 



4. Lubricante. Antes de empezar la estimulación debemos hidratar la zona con lubricante, éste ayuda a aumentar el placer. Aunque en mi experiencia, me gusta mi propia lubricación y eso depende del anterior punto. 



5. Estimulación del clítoris. Debemos combinar movimientos circulares, de presión y de velocidades (más o menos rápidos). La clave está en prestar atención a lo que nuestro cuerpo nos pide. Hay que escuchar las sensaciones que vamos experimentando. 



6. Penetración. Esta se hará exclusivamente con los dedos (corazón y anular) o con la ayuda de juguetes sexuales. La pelvis debe estar muy relajada y las piernas abiertas, puedes ayudarte de una almohada para elevar tus caderas. Si eliges la opción de juguetes sexuales, lo recomendable es que sean vibradores. Las mejores experiencias no son con los dedos o juguetes, son con jugueteo del pene y las posiciones con tu pareja. 

7. Zona G. Un punto muy decisivo es estimular bien la zona G, esta se encuentra a dos falanges del interior de la vagina con dirección hacia el clítoris. Se deben realizar ligeras presiones en círculos, variando la velocidad y de manera intermitente. Esto aumentará la presión en las glándulas skene.



8. En el exterior. Mientras masajeamos el interior de la zona G, podemos utilizar el pulgar para seguir rozando el clítoris de forma externa.



9. Movimientos pélvicos. A medida que la excitación sea mayor, debemos mover la pelvis hacia adelante y apretar el trasero. De esta manera, los músculos se contraen y el placer es mayor.



10. Sensación de orinar. Puede que durante el proceso tengas la sensación de orinar, no debes alarmarte, debes continuar relajada y seguir disfrutando, estás cerca.



MI CONCLUSIÓN: Son dos cosas totalmente diferentes el squirt ó eyaculacion femenina y la famosa lluvia dorada, de la cual te haré un breve resumen y en un corto tiempo hablare mas a fondo del tema. 

La lluvia dorada es el placer de ser orinado o de orinar a tu pareja; la cual al orinar a tu pareja o ser orinado existe la posibilidad de transmitir enfermedades e infecciones bacterianas de la uretra o vejiga. Padecimientos como hepatitis A o B también podrían ser contagiadas a través de la urolagnia.

Incluso puede haber reacciones alérgicas de la piel o los ojos a los componentes químicos de la orina.

En cuanto a beber la orina, los principales riesgos incluyen ingerir una alta concentración de sal y otros compuestos, desde edulcorantes artificiales, hasta los componentes de medicamentos o drogas.

La protección contra el VIH no sería efectiva en caso de que haya sangre en la orina.




viernes, 2 de marzo de 2018

SEXO ANAL, DURO Y FUERTE

Con ese título defino esta experiencia.


Nos pusimos de acuerdo desde temprano que nos veríamos a eso de las 2:00 pm en el Hotel Pasadena. La habitación fue la 507. 

Toco a la habitación y me invita a pasar un caballero que esta envuelto en una toallas Dejo mis cosas y él espera también unas cervezas para relajarnos. En lo que llegan, hago mi presentación con un beso apasionado, que mejor un beso que palabras. Me acaricia sobre mis ropas y yo meto mi mano entre las toallas para tocar su verga mientras seguimos besándonos. Ups!!! Interrumpen, son las bebidas. Aprovecho para quedarme en tanga y así él al volver a la cama sigamos en lo que estábamos. 

Seguimos besándonos, su verga sigue reaccionando y woooow!!! Crece y crece y no para de crecer... Es gruesa y larga... Dejo de besarlo para dirigirme a su verga y tomarla con mis labios, hacerle disfrutar mi oral, no se si sea el mejor que ha recibido, pero si la metí toda a mi boca, chupe sus bolas y un poco más allá, mientras él me acariciaba las nalgas. 

Tengo aún la tanga puesta y me volteo para volver a besarlo, me quita la tanga y acerco los preservativos, beso mi cuello, mis pezones, le susurro al oído que quiero su lechita... Le coloco el preservativo y primero la penetración es vaginal, unos buenos sentones en su verga, que llegaba a donde precisamente se provocan los mejores orgasmos. 

Cambiamos a dogstyle y fue ahí donde empezó lo duro y fuerte... Primero fue por la vagina y después poco a poco a meterla por mi colita, creo que apenas iba la mitad y ya no la aguantaba, le dije que no aguantaba más... Pero quizá el sabía que después de tenerla toda dentro yo no iba a querer que me la sacara. La saco, le quite el preservativo y de la estuve chupando, aún sentía abierta mi colita, se pone otra vez un preservativo y me vuelve a poner en dogstyle la comienza a meter, llegamos al mismo punto donde se había quedado y sin problemas, pero ahí fue cuando me hizo gemir y gritar, de lo fuerte que entro, me dijo ponte flojita que ya falta poco para que entre toda, hice caso a lo que me dijo, flojita y cooperando... Y que entra toda, hasta sude y unas cuantas lagrimitas me salieron... comienza con movimientos suaves y después más rápidos, yo gemía y gemía, sentía mucha excitación y un orgasmo intenso cuando me la empujo más adentro. El tiene su orgasmo y poco a poco la va sacando, sigo sintiendo mi colita muy abierta. Me pregunta si estoy bien?? Si claro, me paso como cuando te inyectan es más el drama antes de que te inyecten a lo que va a doler. 

Continuamos con una charla muy interesante sobre su trabajo y proyectos, así como la incertidumbre que surge con esas fotitos que tomo en la oficina. 

Se nos fue el tiempo volando, cuando llaman de la recepción para decir que mi chofer había regresado. Solo iba a dar unas chupaditas a su verga, pero no podía dejarlo caliente, como toda un profesional, termine lo que había iniciado, con un oral profundo y ensalivado, de esos que te sacan hasta las lagrimitas de tan adentro que llega, seguí, hasta que lo hice derramar su lechita en mi boca. 

Me paso a bañar, le agradezco sus comentarios, que por cierto hoy comencé a seguir, me da mi regalito y nos despedimos. 

Hoy amanecí con un dolor entre las nalgas que bárbaro. Segura de que tu fuiste el responsable. Pero lo cogida ya quien me lo quita. 

jueves, 1 de febrero de 2018

CONMIGO

Pase una noche muy inquieta, mi cuerpo deseaba sentir sus manos, que decir mi entrepierna, mis labios y mi boca, aunque me toque un poco, podía sentir como ardía por dentro. Así pase toda la noche hasta que amaneció… inquieta.

El recorrido de casa hacia la oficina fue un eterno camino lleno de deseo. Entre a la oficina y sentí tu presencia, percibí tu aroma. Cerré la puerta y me quite la ropa, esperando que me hicieras el amor.

De pie, sentí esos besos en el cuello que me van erizando la piel, mientras mi mano se dirigía a mis labios y la otra acariciaba uno de mis pezones. Nunca lo hicimos aquí, recargada en las paredes, el escritorio, las sillas, acostada en el piso… de esta oficina. 

Detrás de mi, la dureza de tu verga, juro que quería sentirla en mi boca, mientras te miro a los ojos, esos gestos que haces de placer para que después me recargarás en el escritorio para lamer mis labios antes de penetrarme, ¡espera! quiero mostrarte como me toco, yo sentada a la orilla del escritorio, las piernas un poco abiertas, mis dedos entre mis labios ya húmedos y me tienes escurriendo, quiero verte a los ojos e invitarte a probar eso que me estas provocando.

Me recuesto completamente sobre el escritorio, acaricio mis pezones; me urge sentir tu aliento cerca del mío. -Estoy muy excitada.

Me levanto y volteo, esperando me penetres por detrás. Siento como rozan mis labios con la orilla del escritorio. ¡Tómame de la cintura y házmelo duro!  Ese roce lleva un ritmo más rápido, mi piel esta erizada, estoy a punto de terminar, no puedo parar, me estoy viniendo a chorros, mis gemidos se hacen más agudos.

Abro los ojos, miro al piso y hay un chorro, como me lo provocaste hace unos meses… Me vuelvo a poner el pantalón, los tenis, mi top, me vuelvo a recoger el cabello, esperando que al llegar al gimnasio nadie se de cuenta de que acabo de coger… CONMIGO.